Reportaje

Ahorrar energía desde las ventanas

Energía desde la ventana

Elegir las ventanas de tu hogar es una decisión más importante de lo que parece. La colocación o la elección del material son criterios fundamentales para aislarte del frío y del calor. Además, grupos de investigadores ya han diseñado ventanas capaces de generar energía.
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Si eres de los que se quejan porque en invierno te entra todavía más frío por la ventana, deberías saber que esto tiene solución si escoges la vidriera adecuada. Existen actualmente en el mercado una gran variedad de ventanas que sirven para reducir el consumo energético e, incluso, producir energía. Y es que ahora, elegir una ventana ya no es sólo cuestión de estética, sino que va mucho más allá.

Lejos se han quedado los tiempos en los que escoger ventana era una tarea sin importancia. ¿Sabías que, según un estudio de la Agencia Estadounidense de Medio Ambiente, con unas ventanas que te aíslen del frío o del calor puedes ahorrar hasta un total de 380 euros al año? Y es que tal importancia ha adquirido la renovación de ventanas, que varias Comunidades Autónomas ya conceden importantes ayudas para la sustitución de vidrieras. Por ejemplo, la Comunidad de Madrid subvenciona el cambio de cristales para propietarios o personas que alquilen viviendas, siempre y cuando las nuevas ventanas tengan un valor de transmitancia térmica. Lo mismo ocurre en Cataluña.

Primero, es importante saber que independientemente del material, una correcta instalación también tiene una gran relevancia. Una total unión entre el marco externo de la ventana y la pared donde ésta está colocada, puede ser la clave para obtener el mejor resultado.

Asimismo, se aconseja que la parte fija y la móvil sean proporcionales y que las estructuras que encajan los marcos sean los más manejables y fáciles de quitar y poner, que sea posible.

En lo que a materiales se refiere, existen diferencias entre la capacidad de aislamiento del frío y del calor. Las que están compuestas por madera son fáciles de instalar y conservan el calor de la casa, además de ser el material más natural. Sin embargo, es el material que requiere más cuidados y no es aconsejable en zonas con fuerte lluvia y viento.

En el caso del aluminio las ventajas son evidentes; se trata de un material rígido y fuerte que no cambia ante los cambia ante el cambio a temperaturas más bajas o más altas. Sin embargo, también cuenta con sus contras, como el hecho de que en invierno suda y con el tiempo puede llegar a picarse.

Por último, en lo que se refiere a materiales, el PVC si bien es el más caro y contaminante, también se trata de uno de los más duradero y resistente a las altas y bajas temperaturas.