Reportaje

Carrefour dice no a las bolsas de plástico

Una decisión valiente que ha llevado a la empresa a hacer desaparecer todas las bolsas de este material y sustituirlas por otras más sostenibles y respetuosas.
Vota 1 2 3 4 5
Resultado 3  923 votos
  • meneame
  • facebook
  • twitter
 

10.500.000.000 de bolsas de plástico se reparten cada año en los establecimientos comerciales de nuestro país, durante su fabricación se han emitido al medio ambiente 441.000 toneladas de CO2 y sólo con un pequeño esfuerzo, una persona podría llegar a ahorrar hasta 18.000 bolsas al año si cambiara las de plástico por reutilizables, evitando así que tras 400 años la bolsa por fin se descompusiera y dejara de afectar a 200 especies marinas.

Las cifras son como mínimo llamativas y sobre todo preocupantes. El daño que las bolsas de plástico están haciendo al planeta es devastador y las medidas para evitarlo se han de poner en marcha ya. Carrefour ha decidido dar el primer paso y desde el 1 de septiembre todos sus establecimientos en Madrid y País Vasco han retirado definitivamente las bolsas de plástico.

"En 2004 comenzamos la introducción de bolsas de rafia como alternativa a las de plástico. Pasados estos años nos hemos dado cuenta de que ya existe una conciencia por parte de los clientes, de hecho en 2008 ya se habían vendido un millón de bolsas no contaminantes, así pues nos decidimos a dar el paso", explica Mariano Rodríguez Moya, Director de Calidad y Desarrollo Sostenible de Carrefour.

Cambiando una bolsa de tela, rafia o cualquier otro material no contaminante, podríamos llegar a ahorrar 5 de las de plástico cada semana, 20 al mes y 18.000 durante toda una vida. De tal forma que con que una sola persona de cada cinco se comprometiera a hacerlo se dejarían de consumir 322.000 millones de bolsas al año.

"Durante estos años hemos visto que mientras que en otros países se estaban tomando medidas a este respecto, en España sólo se hacían acuerdos voluntarios y se hablaba de ello como un reto para el futuro. Así pues, decidimos poner fin al problema y lo hicimos al 100%. Se podría decir que hemos querido dar una solución definitiva a este problema y por eso, hemos retirado completamente las bolsas de plástico".

Una decisión valiente y arriesgada, que podrá suponer una reducción de emisiones de CO2 de hasta 8.767 toneladas y que ha puesto a Carrefour en boca de todos, para bien y a veces, para mal.  "Muchos nos podrán criticar diciendo que esta es una decisión económica, pero no es así. En Carrefour tenemos desde hace años un fuerte compromiso con el medio ambiente y con esta medida, que nos está costando dinero, estamos abriendo un camino que antes prácticamente ni se planteaba y estamos creando una experiencia que servirá de referencia para muchos", señala Rodríguez Moya.

El lema "Con menos bolsas de plástico todos podremos respirar más tranquilos" parece que ha funcionado y los clientes ha aceptado el cambio. "Hemos ofrecido alternativas a muy buen precio, a veces incluso inferior al precio que nos ha costado a nosotros, y en ningún momento se ha percibido un impacto negativo sobre las ventas".

Alternativas que van desde una bolsa de rafia hasta una totalmente biodegradable, pasando por las de algodón, monedero o los carritos plegables. Todas ellas a un bajo precio y parte de cuyo importe será destinado a proyectos de conservación, recuperación y desarrollo del medio ambiente y a la donación de 2 millones de comidas al año para personas que lo necesiten.

Para Carrefour esta medida no es más que una de otras muchas que cada día toma dentro de su compromiso para cuidar el medio ambiente. "Parte de nuestra política se centra en promover y desarrollar una gama de productos respetuosos con el planeta. Asimismo, trabajamos para reducir los envases y embalajes, hasta el momento ya hemos reducido hasta el 60% de algunos productos".

Además, ha conseguido reducir sus emisiones logísticas y ha invertido 10 millones de euros en materia de eficiencia energética y ahorro de agua.

Ahora Carrefour ha dado el primer paso para un gran cambio. Un cambio en el que todos debemos participar.