A partir de su experiencia en los Laboratorios Bell y su conocimiento del Proyecto Manhattan, el Secretario de Energía Steven Chu ha propuesto la creación de ocho "centros de innovación energética", en los que científicos e ingenieros trabajarían bajo el mismo techo con un director carismático. Cada centro tendría un presupuesto de 25 millones de dólares durante 5 años. Este año el Congreso financió sólo los tres primeros de la siguiente lista.
- Combustibles de luz solar: inventar sistemas fotosintéticos artificiales para crear combustibles líquidos directamente a partir del dióxido de carbono de la atmósfera.
- Diseño de sistemas de construcción eficientes desde el punto de vista energético: crear sistemas de control de edificios similares a la optimización computerizada de los motores de automóviles.
- Modelización y simulación de reactores nucleares: diseñar reactores nucleares de cuarta generación que superen los diseños actuales.
- Materiales extremos para energía nuclear: desarrollar materiales avanzados para su uso en tecnologías nucleares, incluidos combustibles, blindaje y residuos.
- Baterías y almacenamiento de energía: investigar nuevos materiales y estructuras para mejorar la densidad de almacenamiento y vida de los ciclos de carga.
- Electricidad solar: encontrar nuevos sistemas fotovoltaicos o de energía solar para generar electricidad.
- Almacenamiento y captura de carbono: reducir el coste y el gasto energético de la captura de carbono con absorbentes novedosos; encontrar nuevas formas de separación química, física y biológica.
- Materiales, dispositivos y sistemas de malla: desarrollar materiales avanzados para transmitir energía; crear sensores "inteligentes" que dirijan la energía con mayor eficiencia.